David en el desierto

 Así David Se quedó a vivir en unas fortalezas que había en un monte del desierto de Zif y aunque no lo puso en sus manos. Sin embargo, David tenía miedo de Saúl, porque había salido con la intención de matarlo. Por eso se quedó en Hores en el desierto de Zif. Un día, Jonatán, el hijo de Saúl, fue a ver a David en Hores, y a darle animo fortaleciendo su confianza en Dios. Le dijo: 

"No tengas miedo, porque Saúl mi padre no podrá encontrarte. Tu llegaras a ser el rey de Israel, y yo seré el segundo en importancia. Esto, hasta Saúl mi padre lo sabe." Entonces los dos hicieron un pacto, y pusieron al Señor por testigo. Después Jonatán regresó a su casa y David se quedó en Hores. Pero los habitantes de Zif fueron a Gabaa para hablar con Saúl y le dijeron:

"David está escondido en nuestro territorio, en unas fortalezas que hay en el monte de Haqulo, en Hores, al sur del desierto. Por lo tanto, cuando Su Majestad guste venir, hágalo, y nosotros se lo entregaremos. Saul les contesto: " ¡Que Dios los bendiga por haberse compadecido de mí! Ahora les ruego que vayan y averigüen el lugar exacto donde se encuentre y quién lo ha visto allí, porque me han dicho que el es muy astuto."


"Fíjense bien en todos los escondites en que se mete, y vuelvan a mí con datos seguros, y entonces yo iré con ustedes. Y si en verdad está en esas región, yo buscaré palmo a palmo entre todos los clanes de Judá." Los de Zif se despidieron, y con el permiso de Saúl regresaron a su ciudad. David y sus hombres se halaban en el desierto de Maón, en el llano que hay al sur del desierto.

Y saúl y su Gente se pusieron en camino para buscarlo. Cuando le dieron aviso de este a David, él bajó al peñasco que esta en el desierto de Maón. Al saberlo, Saúl se lanzó al desierto de Maón, en persecución de David. Por un Costado del monte avanzaban Saúl y su gente, y por el otro iba David y sus hombres, dándose prisa para alejarse de Saúl. 


Y cuando ya Saúl y su gente habían rodeado a David y los suyos, y estaban a punto de capturarlos, llegó un mensajero a decirle a Saúl: "¡Regrese inmediatamente su Majestad, porque los filisteos han invadido el país!" Entonces Saúl dejó de perseguir a David y fue a enfrentarse con los filisteos. Por esa razón aquel lugar fue conocido como ´Peñasco de la separación´."

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